En esta época de inflaciones cercanas a cero, e incluso negativas, no son pocos los consumidores de seguros que contemplan, extrañados, las subidas de sus contratos de seguro pensando (unos desde la ignorancia y otros desde el mal asesoramiento) que “le están cobrando de más”.
Antes de nada un breve vistazo a otros “proveedores”, como por ejemplo las compañías eléctricas (ver www.tarifaselectricas.com), los bancos (ver por ejemplo http://www.finanzzas.com/subida-tarifas-bancarias), los combustibles… Alguna de esas subidas ¿ha tenido algo que ver con el IPC?
El precio de un seguro lo fija:
- Unas características de aquello que se asegura.
- Unas coberturas determinadas que se contratan.
- La tarifa que en ese momento tiene la compañía.
- La aplicación (o no) en ese momento de un descuento comercial.
Cualquiera de esas circunstancias, que influye en el precio, puede cambiar, y esencialmente la tarifa de cada compañía podrá cambiar en función de un dato esencial: la siniestralidad habida, y no sólo por la póliza concreta, sino por el conjunto de las pólizas (lo que escapa al control del usuario, y abona su desconfianza).
Eso no es, como me han dicho muchos clientes, “problema de la compañía” sino la esencia misma del seguro: repartir entre muchos las consecuencias económicas negativas sufridas por unos pocos.
Ante una subida de precio que considere desmedida:
- Pida información primero a su mediador.
- Confirme la información recibida con el mercado: ¡viva la competencia!
Bien cierto el comentario de Angel. Parece que el consumidor en general asume con resignación las subidas de precio en cualquier bien de consumo, pero si lo que sube es la prima del seguro…… y la guerra de precios del mercado actual “ayuda” a generar desconfianza.