Hace tiempo que vengo observando cómo aparecen y desparecen tendencias, gurús, teorías y profecías en Internet. Tengo que admitir que desde siempre me han interesado las nuevas tecnologías, aplicadas sobre aquello que nos hace la vida un poco más fácil. Sobre todo si tiene botones, luces y es interactivo.
Pero he de confesar que sigo sin verle interés al hecho de publicar mi estado, mi localización, mi situación, mis gustos, mis debilidades, mis fotos, lo que estoy haciendo ahora, o de dónde vengo. Salvo que uno sea un exhibicionista, claro. Sobre todo no me acaba de gustar la idea que se ha impuesto de que o se tiene un perfil o no se es nadie. Nadie es perfecto, y yo no soy nadie.
Conste que tengo cuentas y perfiles, y duplicados, pero parados desde hace tiempo. Mea culpa. Y lo más triste es que tanto las empresas como las consultoras de recursos humanos acuden como moscas a un pastel a buscar ‘candidatos’ que no han hecho más que poner cuatro frases en su perfil, algunos datos, ficticios o no, y alguna imagen. Pero como tiene un perfil de Facebook y es miembro de nosecuántosgrupos, o tiene casi 20 seguidores en Twitter, ‘este seguro que sabe del tema’. Les otorgan un marchamo de credibilidad que asusta, ‘buscando siempre el mejor candidato’.
Cuando asistimos al espectacular ascenso de la ‘importancia’ de los ‘social media’ en el campo del márketing, también asistimos a su caída (en mi humilde opinión), pues precisamente es el márketing lo que le elimina la aureola de ‘independiente’, no dirigido, altruista, por y para el bien de nuestros ‘contactos’. Si las acciones de márketing se centran en controlar ésos canales, para enviar sus mensajes bien segmentados y dirigidos, lo que es lógico porque les interesa precisamente éso, están pervirtiendo la esencia misma de ésos canales. La independencia es lo que les hace más creíbles. El hecho de que sea un ‘contacto’ (no un amigo, que ¡es distinto!) el que me dé su opinión o su consejo, o su ayuda, es lo que le dota de mayor verosimilitud frente a los canales típicos. Si tenemos constancia de que lo que hay detrás es una campaña de márketing, porque se nota, porque es obvio, o porque lo sospechamos, ya no ofrece la misma credibilidad. Y entonces, se vuelve poco útil.
Parece que no soy sólo yo quien opina ésto. Afortunadamente, hoy mismo Tom me echa una mano con ésto. El sí es un gurú. O casi.
http://www.zdnet.com/blog/foremski/corporate-social-media-is-not-social-its-sales-media/1327?tag=mantle_skin;content
Por ello ahora están desembarcando las campañas de afiliación 2.0, según las cuales, una vez creado el grupo de interés común (CIG en la era Compuserve…), se le dirige mediante mensajes bien estudiados hacia las acciones que un departamento de márketing considera. De ésta manera conseguimos tener el rebaño controlado, y nos aseguramos que digiere y procesa bien todo lo que le enviamos. Incluso desde Google ya se puede seguir bombardeando con mensajes a un ex-visitante por otros lares. Para ello los ‘fans’ de Facebook han cambiado a un ‘me gusta’, disponible ya en más de 100.000 webs, y twitter está creando su plataforma para empresas. Para dirigir el ‘rebaño’. Por ello se están preocupando en muchos sitios. Por la intromisión de ésos canales en nuestras vidas.
Pero si antes no le veía el interés, ahora ya ni me aventuro a comprender cómo me facilita la vida ésto. Por ello dejé de interesarme por éstos nuevos ‘gadgets’. Hace tiempo que los investigué (es mi trabajo) y perdí el interés. Aparte de la tendencia de moda, poco aportan a una empresa. Salvo para que el departamento de márketing ‘presuma’ de estar también en ésa ‘pomada’. Y en tráfico a la web corporativa muy poco, salvo excepciones. Contadas, pero excepciones. En mi opinión, claro. Yo no soy un gurú. Pero los números que veo no me indican que sea provechoso. Y veo muchos números, no sólo de mi empresa.
En cambio, el otro día ví que una compañía de seguros X utilizaba un foro, como tantas otras, para responder adecuadamente a la típica queja de un siniestro de autos. El perito se había dado cuenta que el accidente no podía haber causado aquellos daños, por lo que entendían fraude. Pero todo ello bien explicado. Con sus posts organizados. En público. Para que los clientes de una compañía, o futuros clientes, vean cómo actúa la compañía. En la vida real. En directo. Sin anuncios. Qué mejor manera de darse publicidad, barata y muy eficaz. Publicidad 2.0, o más. Publicidad no intrusiva. Permission Marketing, que dice el gurú.
Yo llevo intentando varios años, sin éxito, bien es cierto, implantar ése mismo sistema en un apartado de la web de la empresa, para que cualquiera pueda ver cómo actúa frente a cualquier reclamación. De manera abierta, públicamente, con total transparencia. Además controlado. ¿Qué mejor sitio para controlar las quejas de los usuarios que la misma empresa? ¿Porqué voy a depender de un foro cualquiera que no sabemos quién modera y cómo es administrado?
Pero claro, yo no soy un gurú.
Me parece un buen artículo.
Es muy difícil hacer entender a las compañías aseguradoras la necesidad de implantar una estrategia en social media.
Son empresas que llevan muchos años trabajando de igual forma y cualquier novedad de este tipo les “chirría”.
La empresa de seguros perfecta es la que aúna los conceptos de calidad de producto, precio y posicionamiento. Es decir, algo muy difícil de conseguir.
Estoy seguro de que los números bajan para aquellas aseguradoras no posicionadas correctamente en internet debido a la aparición de jugadores que utilizan ese canal únicamente.
El otro día vi un vídeo-entrevista del director de marketing de seguros santalucía y me pareció interesante: adjunto el link:
http://youtu.be/V00GxsKwTSQ
Es decir, acciones hay muchas. Esta por ejemplo, pero la prueba del algodón es lo que tu comentas, cuando en un call center tienen personal especializado (no se si serían community managers) que repondieran y dieran soluciones en directo a los clientes que ponen quejas en foros. Eso es un buen servicio que estoy seguro reporta beneficios inmediatos.
Hola:
Es muy difícil lo que comentas y más en el sector asegurador.
Suelen ser compañías a las que les cuesta entender eso de que van a hablar de ti quieras o no quieras, y que una mala reputación online ( lo cual a día de hoy es muy fácil de adquirir) incide directamente sobre el nivel de ventas.
Últimamente estoy estudiando la actividad de aseguradoras en las redes sciales y es cierto que hay iniciativas pero ninguna, repito, ninguna parece entender de forma global el significado de la era 2.0.
La calidad en el servicio, y la utilización de todos los canales para dar este servicio es la base de una estrategia diferenciadora.
el otro día vi un vídeo entrevista del director de marketing de seguros santalucía que me pareció interesante. adjunto el link: http://youtu.be/V00GxsKwTSQ
Como veréis, iniciativas las hay, ahora se trata de ver si son creíbles, y lo son cuando el call center tiene especialistas que contestan en los foros y atienden esas solicitudes. Esa es una prueba excelente.